Jesús Sanador

Curso Presencial sobre Jesús Sanador (Ev de Mc)

Presentación del Taller Jesús Sanador

“El Evangelio es la negación de la pasividad ante el sufrimiento”

(Juan Pablo II)

             Como el amor, el sufrimiento es una de las experiencias humanas más hondas. En este sentido, se ha dicho que “todo hombre se parece a su dolor” (A. Malraux).

Si el hecho humano más radical es el sufrimiento, reflexionar y pensar en JESÚS SANADOR, es buscar en el Evangelio alguna respuesta a la pregunta más relevante de la condición humana.  

“… Pero no fue el sufrimiento mismo su problema,

sino la ausencia de respuesta al grito de la pregunta:

¿para qué sufrir?”

(F. Nietzsche)

 Si es el dolor la experiencia más universal del ser humano, ante el misterio del hombre doliente, cesan todas las diferencias: religiosas (creyente-ateo), culturales (judío-gentil), sociales (rico-pobre) y de género (varón-mujer).

 “… el hombre, en su sufrimiento, es un misterio intangible.”

                                                                                                              (Juan Pablo II)

 Nuestro intento de presentar a Jesús como Sanador, nos exige acercarnos a lo más humano, tanto en su hondura, como en su universalidad. Y así haremos creíble que “Todos los caminos de la Iglesia conducen al hombre” (Juan Pablo II)

 La pasión por lo humano culmina en la compasión por el que sufre, por eso, para el Evangelio de Marcos, la Cruz es la clave de sentido de la práctica sanadora de Jesús.

 

Desarrollo del Taller Jesús Sanador

                                                 Los relatos de curación en Marcos

Primer día:

Introducción General al Evangelio de Marcos:

¿Cuál es la estructura literaria más clara para comprender este Evangelio?, ¿Cuando, en dónde y quién ha escrito este relato?, ¿Cuales son las perspectivas teológicas del autor y cómo releer desde nuestro aquí y ahora? Esta problemática nos ayudará a leer respetuosa y fecundamente este “pequeño relato” de las primeras comunidades cristianas.

 

La novedad de la práctica de Jesús:

No comenzó exigiendo (Juan Bautista), no es el Rabí de una nueva moral, tampoco un sabio de Grecia. Vino a dar Vida (curar), sabía que solo cura el cuerpo quién expone su cuerpo, y por eso se dejaba tocar por enfermos, endemoniados e impuros. Desde esta clave releemos aquellos relatos conocidos como “sumarios”, porque presentan una imagen global de la praxis curativa del Nazareno.

 

Segundo Día:

El conflicto con el judaísmo:

Cuando la teoría oculta al que sufre, se torna ideología perversa. Cuando la Sinagoga antepuso la ley de pureza al leproso y a todos los que no encajaban en sus cánones, quedó incapacitada para devolver salud y libertad a los que sufren. Marcos presenta los milagros de sanación como crítica y superación de cualquier “Iglesia” que no pone al que sufre por encima de cualquier ley.

 

Terapia Familiar:

Una adolescente (¿con anorexia?), un joven autista, una mujer con su hija alienada; una serie de dramas familiares han preocupado a las comunidades de Marcos. Se han inspirado en la memoria histórica de Jesús para desbloquear lo que enferma, la trama más íntima de las relaciones humanas.

 

Tercer Día:

Sanador Universal:

A tierra pagana llegó el Evangelio como fuerza sanante, vale decir, como liberación integral, porque nada de lo humano es ajeno al Evangelio. Marcos alienta a las comunidades misioneras que han roto el cerco del nacionalismo de Israel y se están abriendo a los paganos, y por eso nos ha dejado en su Evangelio los relatos de la Sirofenicia, del endemoniado y los puercos en Gerasa.

 

Curarse para servir:

Le abrió la vista a los ciegos, la boca y los oídos a los sordomudos, como parábolas vivientes donde el cristiano se siente interpelado para abrir su corazón y su inteligencia a los nuevos paradigmas del Evangelio.

Curarse para seguir a Jesús en el camino de entrega y servicio: como la suegra de Pedro, como el ciego de Jericó, verdaderos modelos para la Iglesia de hoy.

 

Si la reflexión nace de la admiración, la religión nace de la compasión: Si la primera palabra del pensador es “¿Qué es esto?”, la palabra fundante del acto religioso es el llanto, la queja… Si el sabio para “ver” mejor, ha de tomar distancia de la realidad, el religioso, para oír mejor el clamor de los pobres, ha de acercarse, ha de compartir, ha de padecer, ha de exponerse.

 

Jesús de Nazaret redimió al ser humano con todos sus dramas, porque asumió en toda su radicalidad y universalidad, el misterio y el sufrimiento del hombre. Nosotros queremos hacer llegar este Evangelio sanador compartiendo y comulgando con las luchas, los dolores y las esperanzas de todos los que buscan una sociedad sana y por tanto más humana y más cristiana.

 

 

*       Duración del Taller: Tres Jornadas de Dos Horas y media.

*       Entregamos material para la meditación y el estudio.

*       Proponemos momentos de oración, trabajo grupal y plenarios.

*       El Taller está disponible para Parroquias y Colegios (Docentes y alumnos del 6º año del CE).

*       Ofrecemos un Apunte que recoge los textos y referencias fundamentales del Taller

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